“Tercera y última entrega de este dodecálogo de expresiones vacuas y de lugares comunes, tan habituales en boca de no pocos responsables de Franquicia de otras tantas enseñas que no pasarían ni un test de credibilidad de Pocoyó… 
Y es que, parafraseando y adaptando a nuestro caso los sabios consejos de Confucio, cuando no se sabe qué decir –en este caso, de un concepto de negocio– o no hay nada nuevo que aportar a lo ya existente, cuan preferible sería que permanecieran las bocas cerradas y los dossieres intactos. A tenor de los comentarios de los lectores de las dos entregas anteriores, las 10 sentencias ya mencionadas han sido el hazmerreír de compañeros de la prensa, directores de Expansión sensatos y consultores cuyas cuerdas vocales jamás han osado emplear tan imbéciles máximas para darse importancia o para enmascarar un saber hacer que no serviría ni para franquiciar en un planeta desierto en el que no existiese competencia empresarial o comercial alguna”.
Buscan frases grandilocuentes que disimulen lo vacío de su discurso, y no se les ocurre ninguna nueva, así que emplean las que han oído o leído a otros, e incluso las trufan de frasecillas de moda para connotar modernidad. Su poquedad les impide darse cuenta de que hablar con expresiones hechas, sacadas de la programación televisiva, dejó de connotar modernidad hace aproximadamente cinco lustros.
Vamos con las dos que nos restan, más una “bola extra:
11. “El punto de amortización se sitúa entre el primer y el segundo año”.
Lo que aparenta decir: “Este es un negocio estupendo y sin riesgo, y usted ha estado perdiendo el tiempo y el dinero por no haberse dado cuenta antes”.
Lo que realmente dice: “En esta empresa, los plan de negocio los hacemos ensalivándonos el dedo índice y levantándolo al viento”. Vamos que por esa casa no ha pasado un licenciado en Empresariales en la puñetera vida. Porque si ya resulta insoportablemente vago lo de que entre 365 días elija usted uno al azar, que resucite Keynes y nos explique cómo es posible que tres de cada cuatro franquicias españolas prometan a sus franquiciados que van a recuperar lo invertido apenas concluido el primer ejercicio. Si Keynes dice que es cierto, mi socio, Jaime Bosqued, se compromete a comerse el ratón de PC, con cable y todo.
12. “Nuestro responsable de Expansión y Franquicias…”.
Lo que aparenta decir: “Tenemos todo controlado. No sólo nos ocupamos del crecimiento de la cadena, sino del bienestar de cada miembro de la red”.
Lo que realmente dice: “¡A ver! ¿A quién le sobra algo de tiempo para dedicarse a eso de la franquicia?”. De la misma manera que ‘senos turgentes’ es la forma vergonzosa de decir ‘tetas grandes’, ‘responsable de Expansión y Franquicias’ es la frase lamentable que utilizan aquellas centrales que desconocen que ambas ocupaciones, a nada que se tengan docena y media de franquiciados, son imposibles de solapar. Salvo que se haya inventado ya el don de la ubicuidad y ni ustedes ni yo nos hayamos enterado. Son esas centrales en las que un hombre-orquesta se ocupa de viajar a Santiago de Compostela a visitar a un par de candidatos, aprovechando el vuelo de ida para ver en la ‘pantallica’ de su BlackBerry un PDF con los planos de sendos locales que le propone su posible franquiciado, y solucionando en el de vuelta, a través del móvil, los problemas de un franquiciado de Castellón con su ayuntamiento. El mismo que acude a las ferias a vender, el que responde por las noches los cuestionarios de los periodistas, etcétera. Vamos, que se le cumple –sin quererlo él, ¿eh?– aquello de que el que sirve para todo no vale para nada…
12+1. “Este negocio no tiene nada de espectacular; es muy simple; basta con que el franquiciado siga al pie de la letra las instrucciones de la central”.
Lo que aparenta decir: “Puedes ganar dinero en un sector del que no tienes el menor conocimiento”.
Lo que realmente dice: “Tenemos un concepto de negocio más intrascendente que la infancia de Georgie Dann, y buscamos gente que ponga la pasta para que crezcamos por zonas que no teníamos previstas, consigamos mejores economías de escala, y encima nos forremos a su costa”. Atacar el saber hacer de una franquicia sólo porque es espectacular es una actitud de un elitismo que hace que Bjork parezca King África. La utilización de ‘simple’ le da últimamente a todo un tufillo de “sin adornos fatuos, ni concesiones a la galería”, que hace que quien lo emplee parezca miembro de una casta de hombres buenos, sencillos y primitivos, llegados para redimir a la sofisticada sociedad occidental. Esto es, un gilipollas de tomo y lomo.
Y así terminamos. Aunque no crean que tan audaces individuos no van a ser capaces de rizar el rizo y de sorprendernos esta temporada con nuevas vaciedades. Estaremos en guardia.








8 respuestas hasta el momento ↓
1 Sol // Ago 25, 2009 at
Muy bueno, Parrondo.
Nos vemos en el SIF ¿no?
2 Edson Javier // Ago 25, 2009 at
En mi país también hay cada correveidile y cada bien mandado que da un poco de vergüenza ajena: ¿es que ningún periodista puede ser imparcial en esto del franchising? O le lamen el trasero a la multinacional de turno (y eso, pase; pero hablar bien de negocios ruinosos…) o no le dedican una línea al tema más que para publicar cierres y desapariciones…
3 Fito // Ago 25, 2009 at
me parece muy bien poner los puntos sobre las ies a los incompetentes, sean del ramo que sean, pero el señor Dann estuvo 8 años en el conservatorio y posee el título de magisterio (de aquel entonces), que es bastante más de lo que pueden decir muchos que hoy en día se las dan de cultivados
4 Jaime R. Parrondo // Ago 25, 2009 at
Allí nos vemos, por desgracia (y no la de verla a usted, por supuesto), Sra. Sol
Cuánta razón tiene, Sr. Edson Javier, porque aquí pasan tres cuartas partes de lo mismo: o rastrerismo o desconocimiento o mala baba…
Nada más lejos de mi intención, Sr. Fito, que ofender a Georgie Dann. Él ha sido quien se ha empeñado en ser sólo conocido durante los 7 u 8 veranos en los que ha sido rey indiscutible de las listas de éxitos. Tiene mérito, pero si resulta que él prefiere ese éxito efímero, lo que no se me puede echar en cara –y no niego que sea un ignorante, ¿eh?– es que desconozca que tiene una infancia rica y saaaaaaaaaaaaabrosa!!!
5 GenioOcho // Ago 26, 2009 at
¿”franquicias que no pasarían un test de crdibilidad de Pocoyó”? Hacía tiempo que no me reía tanto.
Gracias, porque hoy era el primer día de vuelta al trabajo.
6 CRxPAD+ // Ago 27, 2009 at
Tengo el gusto de dirigir un negocio sencillo, y a mis cerca de 23 franquiciados no les parece ni que les haya intentado engañar antes ni que vaya a hacerlo en los próximos años.
Hay franquicias serias, Sr. Parrondo, pero no todas no salen en los medios…
7 Jaime R. Parrondo // Ago 27, 2009 at
Estimado Sr. CRxPAD+ le ruego que no confunda velocidad con tocino: su negocio seguro que no presume de simple, y sobre todo no emplea esa simpleza (busque, busque este término en el D.R.A.E. porque cualquiera de sus tres acepciones son demoledores para definir un concepto de negocio). Que su negocio no sea complicado es una cosa y que sea rústico o necio, y encima presumiese de ello, otra muy diferente ¿no cree?
Y en cuanto a su segunda percepción, ya sé yo que existen franquicias serias. Es más, voy a hacerle una revelación: seguro que el 95% de ellas no ha pasado por manos de un consultor de franquicias y entorno a 9 de cada 10 no serán miembros de la Asociación Española de Franquiciadores…
8 Jaime R. Parrondo // Ago 27, 2009 at
Ah, y me ha gustado que su ‘alias’ sea una antigua anotación de ajedrez: demuestra cultura, por un lado, y madurez, por otro (aunque sólo sea por la edad)
Debes identificarte para enviar un comentario.