
La franquicia estadounidense de pizzerías Little Caesars mantiene desde noviembre de 2006 su programa de ayudas para veteranos del ejército, gracias al cual más de una veintena de ex-militares ya han abierto su propio negocio. 5.000 dólares de rebaja en el canon de entrada y un crédito por la misma cantidad para equipar el establecimiento son las ventajas que reciben los veteranos licenciados con honores que se acojan a este innovador programa de reconversión. En el caso de personas que resultaron discapacitadas en acto de servicio, la empresa cubre el total del canon y el crédito inicial es de 10.000 dólares.
Los nuevos franquiciados reciben un curso de formación de tres meses en la central de Little Caesars para aprender cómo funciona su nuevo negocio, la capacidad de liderazgo y organización la ponen ellos. Así empezó Martin Lorenz, ex-combatiente en Vietnam y primer franquiciado del programa, que agradece “la oportunidad de aplicar sus habilidades en el campo de la franquicia”.





