COMUNICACION FRANQUICIAS

Rafael Carrasco. Una vida activa… dedicada al descanso

10 de Junio, 2007 · Sin Comentarios

Rafael Carrasco Ocaofa

El fundador de Ocaofa cuenta a Franquicia Siglo XXI su historia, y nos alecciona sobre la necesidad de actuar con determinación y esfuerzo a la hora de emprender. Un relato ejemplar en el que convergen superación personal, perseverancia y optimismo.

Cuando se le pregunta a este andaluz militante, fundador de Ocaofa, por su ‘segundo amor’, enseguida se le iluminan sus pícaros ojos claros, y comienza a expresarse con tal convencimiento que resulta difícil no firmarle un precontrato de franquicia:

“Sus dos principales diferencias respecto a la competencia residen en, primero, tratarse de una marca fabricante, por lo que no existen intermediarios en la venta, lo que a su vez reduce el precio de sus productos; y segundo, en contar con una red de 61 establecimientos, lo que la diferencia del común de tiendas de este tipo, que son y funcionan de modo independiente”.

Y es que Carrasco es un empresario nato venido al mundo en Santaella, provincia de Córdoba, en 1947, y en el seno de una familia muy humilde, este emprendedor hubo de emprender, sin haber cumplido aún los 10 años de edad, la senda de la emigración que siguieron tantos andaluces en los 40 y los 50. “El hambre nos llevó a Cataluña, y yo no acabaré nunca de agradecerle al azar tal destino, pues pasé allí casi tres décadas y considero aquella tierra como mi segunda patria chica: allí conocí a mi esposa, Josefina; allí viví la Transición; allí nacieron mis dos hijas, Mayte y Alicia… Soy completamente feliz en Granada, pero la mitad de mi corazón reside en Tarrasa”.

Y es que en esta población catalana es donde su padre puso en marcha el taller de ebanistería para ganar los garbanzos de los suyos, primero, pero que sirvió para ir dando trabajo a todos sus hijos -Rafael hubo de empezar a arrimar el hombro en casa a los 14 años…- y que, en última instancia, le sirvió al presidente de Ocaofa para ahorrar lo suficiente como para dar un paso que cambiaría la vida de su recién formada familia: independizarse, trasladarse a vivir a Granada y poner en marcha lo que sería el germen y origen de una cadena de franquicias que ocupa en España uno de los primeros puestos en su sector por número de establecimientos, y el liderazgo absoluto en el vecino Portugal, donde ya cuenta con 24 megatiendas.

Los estudios de decoración que este emprendedor había cursado por las noches, tras su dura jornada laboral, en la Escuela Industrial, le sirvieron para abrir una tienda de muebles de diseño; mientras que sus viajes periódicos a Francia, en pos de novedades, le valieron para darse cuenta de que la fórmula de la franquicia resultaba ideal para dar a otros emprendedores la oportunidad de aprovechar el éxito que sus posteriores inauguraciones llegaron a crear: una nada despreciable cadena de nueve megatiendas de muebles tapizados que era preciso seguir haciendo crecer. “Y como mi mayor problema era vigilar los establecimientos a distancia, y hacer que los empleados no se convirtiesen en funcionarios, a la espera de su sueldo a fin de mes, sino que le echasen al negocio al menos la mitad de ganas que yo, decidí convertir en mis primeros franquiciados a aquellos vendedores que decidieron aceptar el reto de poseer su propia tienda”.

De aquel momento -el siglo XX llegaba a su fin- a nuestros días, esta cadena [dedicada a la fabricación y venta de sofás, tresillos, butacas y sofás-cama, cuya característica principal reside en que se trata de piezas que no necesitan montaje, es decir, el propio cliente decide donde quiere situarlo en cada momento] no ha hecho más que crecer, hasta superar el medio centenar de establecimientos, y convertirse en sustento de numerosas familias. Y todo gracias al empuje de este “amigo de sus amigos”, como le gusta definirse, “vendedor por encima de otra cosa”, que siempre tiene un consejo y una palabra de ánimo para quien se acerca a echar mano de su experiencia, y que a lo largo de su carrera profesional ha sido valiente, sin ser temerario; perseverante sin ser terco; prudente sin ser timorato, y tenaz sin ser irreflexivo, cuyo mayor apoyo y sustento ha sido siempre Josefina, su esposa, “esa gran mujer que hay siempre detrás de todo hombre, y junto a la que convivo como el más feliz de los mortales desde hace tres décadas y media“, asegura Rafael Carrasco, un exquisito degustador de jamón “pata negra” y manzanilla ‘La Guita’, manjares ambos que debe consumir ahora con recato y mesura, tras el reciente susto que le ha dado su otrora indomable corazón.

Cuando se le interroga a este franquiciador de éxito por las claves para alcanzar el triunfo en el mundo de los negocios, no lo duda ni un instante: “Salir a buscar a la suerte, y nunca esperar a que llegue sin más. Mi objetivo, antes de jubilarme y dedicarme a la pintura -ya que me han prohibido la otra gran pasión de mi vida: el tenis-, es hacer que la cadena alcance el centenar de establecimientos abiertos, y legársela a mi hija Alicia, puesto que Mayte es feliz ejerciendo de corresponsal en el extranjero… Aún me va a llevar esfuerzo, pero ¿qué otra cosa puede hacer más feliz a un verdadero emprendedor?“.

Desde estos enlaces puede compartir la noticia con cualquier persona a través de redes sociales.
  • bodytext
  • del.icio.us
  • Google
  • Meneame
  • BlogMemes Sp
  • Print this article!

Noticias Relacionadas: Trayectorias de éxito

0 respuestas hasta el momento ↓

  • No hay comentarios...se el primero en añadir un comentario.

Debes identificarte para enviar un comentario.