Dado que el fraude en los cajeros automáticos se vuelve cada día más sofisticado, y la técnica de los “amigos de lo ajeno” es más innovadora, Diebold ha aumentado sus esfuerzos para combatirlos y asegurar que los dispensadores sigan siendo seguros, tanto para bancos y cajas como para el cliente.
Debido al hecho de que cada día los fraudes en los cajeros automáticos se vuelven más sofisticados, y las técnicas para hacerse amigo de lo ajeno son más innovadoras, Diebold ha aumentado sus esfuerzos para combatirlos y asegurar que los cajeros sigan siendo un canal seguro tanto para las entidades financieras como para sus clientes. No nos olvidemos de que España es el segundo mercado Europeo en cajeros automáticos, sólo superado por el Reino Unido, con unos 56.000 cajeros en toda la geografía, y esto provoca que seamos uno de los países donde se experimentan las últimas técnicas de robo en estas maquinas de autoservicio financiero.
En respuesta a estos ataques nuestra compañía cuenta con una serie de sistemas de seguridad integrados en todos sus cajeros como espejos retrovisores panorámicos empotrados en los cajeros, teclados elevados sobre la superficie que no permiten colocar uno falso, lectores de tarjetas protegidos contra el “skimming” o copia, haciendo imposible colocar un mecanismo de copia o cualquier dispositivo en la ranura de inserción de la tarjeta que sube si se detecta que hay algún elemento extraño, evitando así que se lleven la tarjeta del usuario, mientras está utilizando el cajero.
Además, Diebold con sus cajeros automáticos pretende obtener simultáneamente una mayor seguridad y comodidad en las transacciones, gracias a la incorporación de tecnologías biométricas. La identificación del usuario por medio de la huella digital, de la palma de la mano, la longitud de los dedos o del iris del ojo, que cuenta con 266 características medibles y ofrece una precisión de comparación incluso superior a los test de ADN, ya son una realidad que esta compañía ha puesto en marcha en múltiples ocasiones para ser la compañía líder en medidas de seguridad.
Pero, en esta nueva era también será importante innovar y obtener un rendimiento mayor de las maquinas de autoservicio. El concepto que solemos tener de cajero automático abarca sólo una de las posibles aplicaciones de estos equipos: la tarea de dispensar dinero. Sin embargo, existen otras opciones que serán una realidad en los próximos años como petición de información de productos financieros, transferencias electrónicas de fondos, pagos de recibos, tasas municipales, impuestos, concesión de préstamos, hipotecas, transacciones de bolsa de valores….y un largo etcétera que permitirá la descongestión de las agencias financieras y sucursales bancarias, liberándolas de todas estas tareas automatizables y orientándolas a la atención personalizada al cliente.








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