“A las dos de la tarde del jueves ya estábamos Jaime Bosqued y un servidor llamando a nuestra agencia para ver si se ocupaban de cambiarnos el billete de tren para regresar de Valencia a Madrid, porque el Salón Internacional de la Franquicia y de las Oportunidades de Negocio 2009 no daba para más. Y eso que, entre pitos y flautas, habíamos entrado al minipabellón casi a las 11 de la mañana. No daban crédito a sus oídos: pensaban que no estábamos hablando del salón que otrora aglutinase a la flor y nata de la franquicia española y a un buen cúmulo de representantes foráneos, en lo que en su día se tuvo por una de las mayores ferias de la franquicia del mundo. Por un momento creyeron que estábamos en Vigo, en Rute o en alguna otra de esas citas locales que hemos conocido los que llevamos un tiempo en esto”.
De hecho, y ahora que lo pienso, no les faltaba razón, porque ha visto uno mejores oportunidades de negocio en estas dos plazas anteriormente mencionadas, y en algunas otras de idéntico pelaje, de lo que pudo contabilizarse la pasada semana en la capital del Turia. Salvando 3 ó 4 excepciones, que no quiero que Carlos Martínez, de Totto, o el afónico Jesús Capitán se enfaden conmigo (y éste último no vuelva a invitarme a ese jamoncito tan rico que tiene en Don Ulpiano).
Pues sí, señoras y señores, después de estar intoxicando en los medios del sector desde la vuelta del verano con que si el SIF&Co. nunca decepciona, y que si la franquicia es la fórmula perfecta para la crisis, el Salón Internacional de la Franquicia y de las Oportunidades de Negocio de este año ha sido un chiste. Un mal chiste, sería preciso matizar, porque a los autocares de escolares para hacer bulto –nada nuevo respecto a las 8 ó 9 anteriores ediciones–, lo que no deja de ser una estafa para las marcas expositoras, se unió una casi total ausencia de franquicias acreditadas, salvo Carrefour, Mail Boxes Etc. y poco, poquito más –repito que si omito a algún viejo conocido, que me ponga de vuelta y media en los ‘comentarios’ y luego me disculpe; aunque no necesariamente por este orden– lo que a su vez constituye un engaño de tomo y lomo para los escasos visitantes que se dieron este año cita en Paterna. Así que, como en esa memorable película en la que Bill Murray se ve obligado a repetir continuamente su día, al lado de una atractiva compañera de trabajo, interpretada por Andie MacDowell, los asistentes al SIF&Co. de este año hemos vivido una pesadilla mal resuelta; sin final feliz.
¿Es preciso recordarles a estas alturas, a los desahogados organizadores de esta pantomima, que el expositor busca visitantes que pudieran estar medianamente interesados en sus conceptos de negocio, y no jubilados o estudiantes de instituto? Pero claro, si se desbloquean los tornos, y con tal de que entre alguien para no tener que devolver el dinero, se deja pasar a cualquiera, pues ocurren esas cosas. Y otras peores.
¿Acaso no tienen en cuenta estos desvergonzados que quienes acuden a un salón que se las dá de gran cita anual de la franquicia en España lo menos que esperan encontrarse exponiendo es a un Marco Aldany, a un Neck&Neck, a un 5àSec, a un Midas, a un Carlin o a un Lizarrán, por poner sólo media docena de enseñas de reputado prestigio, del medio centenar que a cualquiera le rondan la cabeza? Claro que a lo mejor se trata de seguir engañando a las nuevas, que pican un año sí y otro y también, pero que nunca repiten –¿se habían fijado en este detalle?–, aunque las serias no vuelvan a plantearse el volver a poner un pie, como expositores, en la Fira de Valencia. A diferencia de otros países, donde es el sector privado el que organiza las ferias más exitosas, en el nuestro las instituciones feriales dependen de las administraciones locales, ayuntamientos y comunidades autónomas, que las han dotado de instalaciones faraónicas que es preciso llenar a toda costa, aunque sea sacrificando, como es el caso del otrora multitudinario SIF&Co, de expositores de interés y visitantes de calidad, como es debido.
Pero no. Este año de nuevo, y ya van… en el SIF&Co. se ha podido ver mucho Co. y poco SIF. Había empresas de ‘vending’ buscando inversores, pero ya ha quedado demostrado que el colocarle maquinitas expendedoras a comerciales que las rellenen y exploten tiene que ver con la franquicia lo mismo que Javier Pelayo y Eva Herzigova; y sí, había marcas extranjeras buscando licenciatarios o agentes comerciales, pero se trata de fórmulas de colaboración empresarial que adolecen de falta de esa transmisión de un saber hacer probado y éxitos y del apoyo continuo que caracteriza a la franquicia.
¿Con qué estaba además relleno el pabelloncito, o mejor dicho, la mitad del mismo, pues los pasillo panelados lo reducían casi a la mitad? Pues con lo de siempre, con stands de instituciones públicas, ferias extranjeras, revistas del sector, etcétera. Que lo importante es hacer bulto… ¿Y qué hay de esa internacionalidad de la que tanto han presumido Inmaculada Santainés y Jaime de Ussía en el pasado? Pues este año nada de nada, porque lo mismo que en anteriores ediciones había un país invitado, y la feria le dedicaba un espacio delimitado, y traía enseñas de ese mercado interesadas en encontrar masterfranquiciado para España, en ésta la iniciativa brilló por su ausencia.
Ahora empezarán a difundir los clásicos comunicados de prensa con el enorme éxito de la cita ferial y los miles de visitantes que ha tenido. Pero lo cierto es que el SIF&Co. ha tocado fondo, porque si deberían quitarle la ‘I’ de internacional, la ‘F’ de franquicia e incluso la ‘S’ de salón, sólo el desastre que se le presupone a la cita de Barcelona de la próxima semana puede hacer que olvidemos el “Día de la Marmota” que vivimos hace unos días en Valencia.








5 respuestas hasta el momento ↓
1 Urbi et Orbe // Oct 23, 2009 at
¿y la asociación española de franquiciadores? ¿no tiene nada que decir al respecto, o le vale todo con tal de que le den gratis ese primer estand, a la entrada, para vender cuantas mas guias de franquicia mejor?
2 Presbalusky // Oct 26, 2009 at
Como visitante puedo asegurarles que me defraudó la escasa oferta de la feria, y algo que no sé si se dá en otras ferias españolas, pero que es bastante molesto: no se le dan facilidades al visitante, que es quien se supone que interesa a los expositores; parece como si fuese obligación de éste molestarse por romper el hielo con la gente que está sentada en los stands, muy poco solícita, la verdad, para ver si tienen a bien proporcionarle algo de información sobre su conceopto de negocio.
3 Sonia // Oct 26, 2009 at
El gerente de la AEF está para autosalvaguardar su carguito: las franquicias le importamos un silbato.
4 Anónimo // Oct 26, 2009 at
yo no conozco a este señor, pero ¿es más o menos jeta que los organizadores de ferias? porque lo de valencia ha rozado el escándalo
5 M.C. // Oct 30, 2009 at
De todos es sabido que en este año, TODAS las ferias de TODOS los sectores están pinchando. El país está como está y lo único que se les puede pedir a los organizadores de feria es que hagan bien su trabajo.
Respecto a Valencia, decir que todo el mundo añora cuando éramos 350, pero no puedo estar de acuerdo con que se eche a las buenas franquicias. Se han ajustado precios de m2, se ha mejorado costes de decoración, se ha ofrecido entrada gratuita a profesionales via internet, se han externalizado las jornadas para hacerlas más ágiles, se ha buscado financiación extra para poder hacer publicidad y un largo etcetera de medidas puestas en marcha para este 2009.
En el apartado internacional, hay que saber que muchos países han suprimido las ayudas estatales para acudir a ferias, así que este tema habrá que dejarlo para más adelante.
El resultado ha sido el que todos vimos. Los expositores deberán juzgar dentro de unas semanas la efectividad del certamen, pero sinceramente pienso que Inmaculada Santainés y su equipo de colaboradores en Feria Valencia, han hecho todo lo posible para salir del envite con la cabeza bien alta.
El Día de la Marmota no ha sido sólo del SIF y además va camino de convertirse en todo un año, tal y como tu apuntabas en tus confidenciales.
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