Trimage, empresa líder mundial en la realización de esculturas personalizadas a partir de una fotografía, triunfa en las 17 comunidades autónomas. Una nueva franquicia se acaba de sumar a esta gran cadena, que continúa creciendo a buen ritmo. Carmen Pérez Urbano y Joaquín Díaz Azorín, naturales de Caudete (Albacete), tras conocer el producto en la feria valenciana de las franquicias (SIF&Co.), quedaron enamorados de este concepto tan original y divertido: “Nos sorprendió por ser innovador y único, que pensamos que puede tener muy buena acogida en toda nuestra provincia. Hemos de reconocer que nos dejó realmente impactados, hasta tal punto que decidimos hacernos franquiciados de Trimage a toda costa”.
Satisfechos con la formación recibida en las oficinas de la central, en Madrid, Joaquín Díaz, que siempre ha sido trabajador por cuenta ajena, en el sector de la decoración y la construcción, explica que afronta con ilusión el reto comercial; y Carmen Pérez, profesional de la estética, se apresta a echarle una mano siempre que sea posible: “Fueron tres razones las que nos hicieron elegir Trimage. La primera, que nos impactó el producto nada más conocerlo; suscitó en nosotros gran interés por ser un concepto atrayente y divertido; además, la inversión que requería no era muy elevada y estaba al alcance de muchas personas; y finalmente el poder realizarlo desde casa, puesto que te permite compatibilizarlo con cualquier otra actividad“. Joaquín Díaz, que ya conoce el mundo comercial, pues fue en su momento promotor de un sitio web de venta de productos de modelismo y aficiones similares, como las motos en miniatura, elogia al Banco Popular, “el único que ha estado a la altura, prestándonos el capital necesario para poner en marcha el negocio; las cajas de ahorros de la zona, de pena…“.
Y es que lo que convierte a esta enseña en un concepto exitoso y que triunfa allá por donde va convirtiéndose en la franquicia preferida de los emprendedores, es el tener la posibilidad de trabajar, sin gastos fijos y con horarios muy flexibles. Todo eso unido a su baja inversión le posicionan como el número uno en su sector. Trimage está pensado para trabajar cómodamente. El franquiciado deja muestras del producto en tiendas de fotografía de su zona exclusiva y asiste a eventos para fotografiar a los protagonistas. “Las fotos se convierten en una escultura en metacrilato que se entrega al cliente que solicitó el servicio entre 7 y 10 días después. Es, entre la fotografía y la escultura que permite guardar para siempre esos momentos o acontecimientos que uno no quiere olvidar. Este proceso se puede realizar para cualquier tamaño y material impreso; desde un llavero o imán hasta esculturas de tres metros” comenta José María Neira, director general de la enseña.
El resultado final se presenta sobre una preciosa base que hará de soporte del conjunto de forma vertical. Por tanto, no será necesaria la utilización de métodos convencionales de enmarcado de fotografías para su presentación. Además con diferentes modificaciones en el acabado, se pueden realizar llaveros, pins, imanes para frigoríficos, adornos de Navidad, soportes para libros, posa-vasos, trofeos, tarjeteros, relojes de pared, servilleteros, pendientes, colgantes… el límite es la propia imaginación del cliente.
Trimage es la empresa líder mundial en la realización de esculturas personalizadas a partir de una fotografía. Empresa pionera en el sector, incorpora al sistema de franquicia un concepto sencillo, un producto innovador y revolucionario, con una mínima inversión y grandes beneficios. Empezando a tiempo parcial desde su casa, es fácil desarrollarlo hasta convertirlo en un negocio a dedicación plena. Es así de fácil hacer más dinero, todo desde la comodidad y flexibilidad de su casa.
La inversión es de 11.990 euros más IVA, con un royalty mensual a partir del sexto mes de 100 euros más IVA. Esto incluye stock inicial y material publicitario. Trimage ofrece al franquiciado, al empezar su negocio, un stock inicial suficiente para hacer al menos 600 esculturas. La facturación media mensual de un franquiciado puede oscilar entre los 3.000 a 4.000 euros, por lo que la facturación puede rondar los 41.000 euros. La amortización de capital se puede realizar en el primer año. La duración del contrato es de cinco años.






Pues si que es raro que con esta crisis galopante se abran negocios de este tipo. Que no niego que en un momento normal fuera exitoso, de hecho el tener casi 200 franquiciados lo confirma, más aun siendo empresas de bajo presupuesto.
Pero con todo no acabo de verlo claro. Tampoco sé que tal será la situación en Albacete
No sé si te has parado a mirar las condiciones: no requiere local (primera ventaja), hay muchísimos puntos de venta posibles (tiendas de regalos, de fotografía, librerías, estancos…), muchos colectivos a los que acudir (clubes deportivos, colegios, asociaciones, salones de bodas, empresas de publicidad…) y encima lo puedes compatibilizar con otras labores comerciales, pues al tiempo que visitas para una cosa puedes visitar para otra.
Si a eso le añadimos que no es caro y que recuperas la inversión inicial a poco que vendas el stock inicial…
¿Se ha notado mucho que soy otra franquiciada de la marca?
¡Es un negocio estupendo!
No aconsejo montar un negocio asi