
Estos cuatro jóvenes emprendedores han decidido invertir en un negocio de éxito. Por este motivo, han firmado con la empresa líder en la realización de esculturas personalizadas a partir de una fotografía, Trimage. Sara Ruiz Guillén, Rubén Suárez Pantiga (matrimonio de 39 y 37 años respectivamente) junto a Nayid Ruiz Masip y Saúl Suárez García (matrimonio de 20 y 22 años respectivamente) deseaban desde hace tiempo iniciar un negocio propio sin necesidad de ajustarse a estrictos horarios para poder compaginar de la mejor manera posible una profesión de futuro con su vida personal.
¿Por qué habéis entrado en este negocio y porqué en franquicia?
En estos momentos, ni Nayid ni yo (Sara) estábamos realizando una labor remunerada, y desde hace tiempo queríamos iniciar un negocio sencillo, que se pudiera llevar desde casa, en el que la inversión no fuera una barrera y en el que gracias a nuestra actividad comercial constante obtuviéramos beneficios.
Nosotras no teníamos experiencia en fotografía y queríamos contar con el respaldo de un profesional al que se pudiera recurrir en el caso de duda. Desde que conocimos Trimage nos atrajo la idea de trabajar con fotografías. Rubén y Saúl son unos manitas a los que, además, les encanta la informática y la fotografía. Desde el primer momento nos dimos cuenta que es un negocio que se ajusta a nuestra idea y que podíamos desarrollar fácilmente.
¿Que os atrajo del negocio, que ventajas le vieron frente a sus posibles competidores?
Cuando contactamos con la central de la franquicia y nos explicaron cual era el concepto de negocio, nos dedicamos a hacer un profundo estudio de nuestro área de influencia. Comenzamos preguntando en las tiendas de fotos y ninguna de ellas tenía un producto parecido. En un tiempo récord, puedes pasar de una instantánea a tener una impresionante escultura personalizada en tres dimensiones. Hablamos de una actividad novedosa en el mercado, distinta y que creemos que gustará. Es un negocio que para nosotras tienen grandes posibilidades de crecimiento, y con una escasa competencia.
¿Qué formación recibe el franquiciado que se une a esta red?
En nuestro caso, los cuatro nos hemos desplazado a Madrid para asistir a los cursos que la marca imparte en sus oficinas. Hemos hecho un curso intensivo de dos días en los que además de recibir una completa formación práctica, realizando las esculturas nosotros mismos, nos han entregado los manuales operativos de la enseña, que contienen toda la información relativa a la explotación del negocio en los campos del marketing y de las ventas. En el manual de marketing nos orientan sobre cómo empezar con el negocio y cómo desarrollarlo posteriormente. Por otra parte, vamos a recibir el apoyo comercial que necesitemos, sobre todo al principio, para crear nuestra propia cartera de clientes. Además, también disponemos del material publicitario necesario para darnos a conocer en nuestra zona. Estamos muy tranquilos porque la central presta un servicio de asistencia permanente cuando ya estemos desarrollando esta actividad.
¿Qué es lo que puede resultaros más difícil en los comienzos?
Aunque la teoría la conocemos, y hemos practicado, necesitaremos un breve periodo de tiempo para perfeccionar las esculturas. Es un proceso sencillo, que tiene sus truquillos para que salga perfecto. Hemos estado probando con diferentes modelos, incluso con la familia, y, practicando las perfeccionaremos para que el cliente final quede totalmente satisfecho. Gracias a la gran ilusión que estamos poniendo en este proyecto, casi podemos asegurar que va a ser todo un éxito y toda una revolución.
¿Qué consejo daría para quien quiere iniciar un negocio?
En primer lugar, que estudien bien sus posibilidades y busquen un negocio que se adapte a sus necesidades. Nosotros estamos haciendo un gran esfuerzo para que todo salga como deseamos. Además, aconsejaría que no se embarquen en un negocio que requiera una gran inversión, que no sea caro. El país no atraviesa su mejor momento económico, pero sí creemos que es ahora cuando hay que invertir. Y por último, creemos que es fundamental que sea un negocio que te guste, por el que te hayas sentido interesado antes. Cuando firmas un contrato de franquicia se trata de una relación empresarial a largo plazo.
¿En un sector como éste, cual es el perfil del cliente?
A casi todo el mundo le gusta la fotografía, y más aún salir en ellas. Podemos decir que el cliente de este producto es cualquier persona y de cualquier edad. Tener una escultura en tres dimensiones para regalar o como pequeño capricho personal, es un detalle diferente e innovador, algo que buscamos todos, que ya tenemos demasiadas cosas.






Y ¿da esta franquicia como para que vivan cuatro personas?