La Vinatería, red de franquicias basada en el mundo del vino, es la única cadena organizada y centrada en este ámbito que dispone de una selección de más de 300 vinos para todos los públicos, con 20.000 botellas entre jóvenes y reservas, costosos y asequibles al bolsillo, de bodegas pequeñas y grandes, de todas las regiones, tanto nacionales como internacionales. Se trata de un concepto de negocio que encierra un sinfín de matices, percepciones, aromas y gustos, y que ahora ha hecho crecer su selección de caldos en 40 nuevas referencias (la mayor parte de ellos puede degustarse por copas o bien ser adquiridos por botella).
Varios de estos caldos han recibido una gran acogida entre el público madrileño entendido en vinos, como es la gama de Bodegas Viyuela, una pequeña pero fantástica bodega situada en el corazón de la Ribera del Duero y propiedad de una de las familias que se conocen más antiguas del lugar, Boada de Roa, cuya población se fundó como monasterio a principios del siglo X, para convertirse en el transcurso del tiempo en una zona eminentemente vitivinícola. Las elevadas notas de cata de sus caldos ha llevado a los responsables de Las Vinatería a atender las peticiones de no pocos de sus clientes, en el sentido de hacerse con referencias de esta bodega con ganas de agradar en Madrid.
En los establecimientos de La Vinatería el placer de acompañar un buen plato con un caldo que realce su sabor, no está restringido a altos precios ni a determinados acontecimientos especiales como banquetes o cenas portentosas. Gracias a una variada gama de productos a precios competitivos y compatibles con las expectativas de cada cliente, se convierte en una opción real y accesible para todos los que desean realizar estas degustaciones gastronómicas. “No hay un buen vino sin un buen plato, por lo que ponemos a disposición de todos los apasionados a esta noble bebida de una carta adecuada a su filosofía, degustando los mejores ibéricos y conservas, pimientos rellenos de rabo de toro o croquetas de morcilla entre otras delicias asequibles al bolsillo y al paladar” explica Álvaro Canelo, responsable de Expansión de la firma, quien anuncia un aumento de las referencias de su carta, alguna de ella muy celebrada por sus fieles, como son las siete variedades de croquetas que se sirven.
En los locales de La Vinatería orientan a sus clientes para que cualquier plato, por muy elaborado que sea el menú, y el vino con que lo acompaña sea el idóneo, garantizando el equilibrio entre ambos, ya que ni el vino ni la comida deben ensombrecerse entre ellos, sino antes al contrario resultar complementarios. El gusto personal de cada cliente unido a la experiencia que ofrecen estos profesionales de la restauración, son las mejores guías a la elegir un buen vino.
La Vinatería es un innovador concepto de negocio cuya alma y esencia son el vino, el gusto por el noble caldo de siempre, el de nuestros padres y el de los padres de nuestros padres, el vino para todos, el mundo del vino que arraiga.
Para ser franquiciado de esta enseña hay que afrontar una inversión de 135.000 €, en el que está incluido un canon de entrada de 25.000 € para un local ubicado en una vía principal de unos 100 m² (sin salida de humos) y con terraza. Además, hay que afrontar un ‘royalty’ del 7% y un canon de publicidad del 2% sobre las ventas mensuales en ambos casos. El franquiciado de esta compañía disfrutará con su negocio, ya que es el que decide que el mundo no acaba cuando abandona una empresa sino que empieza cuando inicia un negocio como La Vinatería.








2 respuestas hasta el momento ↓
1 Fito // Jun 18, 2009 at
siete tipos de croquetas? y de que son?
no pega para las croquetas una cerveza antes que un vino?
2 Rincewind // Jun 18, 2009 at
Si son de queso, no. Y si son de boletus, me da a mí que tampoco. Por poner sólo dos ejemplos.
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